Profesion mas antigua numero de prostitutas en el mundo

profesion mas antigua numero de prostitutas en el mundo

Dado que la industria del sexo ha aumentado en el mundo entero, el discurso del trabajo sexual ha adquirido un estatus hegemónico. Y así fue cómo segmentos de la izquierda y del movimiento feminista se tragaron el anzuelo de la propaganda con el plomo y el sedal: Resulta cuando menos extraño. Hace cien años, la lucha contra la prostitución era un asunto crucial tanto para el movimiento obrero como para el movimiento de las mujeres.

Los estibadores tenían claro que la prostitución condenaba a sus hermanas de la clase obrera a ser utilizadas por los hombres de clase alta y no estaban dispuestos a permitirlo. Por lo que se refiere al movimiento de las mujeres, lucharon contra la prostitución antes incluso de exigir el derecho al voto: La prostitución no ha cambiado.

Sigue siendo la misma industria, los mismos hombres con dinero comprando mujeres pobres, la misma explotación, la misma violencia y la misma trata aquello que en el pasado se llamaba "trata de blancas".

Lo que cambió fue la etiqueta. Vi cómo se repetía siempre el mismo patrón: A veces, los grandes sindicatos contaban con una sección para las personas en situación de prostitución, como era el caso de CCOO en España o el sindicato Ver.

Ni una sola persona en situación de prostitución se afilió a CCOO. Igual de decepcionantes fueron los resultados de la regulación en Alemania: Huschke Mau, una superviviente alemana de la prostitución, escribió: Porque tenía miedo de que me preguntaran por qué ya no quería seguir trabajando como prostituta si era un trabajo como otro cualquiera.

Y eso fue exactamente lo que pasó cuando quise dejarlo. Y no conseguí salir. Una mujer que había tenido que volver a las organizaciones "de trabajo sexual" con la esperanza de encontrar refugio me contó que la usaron sólo como herramienta de propaganda. TAMPET, otra organización holandesa, recibe millones de euros de la Unión Europea para luchar contra el VIH, pero utilizan ese dinero para repartir condones entre las mujeres inmigrantes y en hacer campaña a favor de la despenalización.

Cuando hablé con su representante, otra trabajadora social, me contó que a menudo las mujeres le pedían que las ayudara a salir de la industria del sexo y que ella les respondía que su trabajo no era sacar a las mujeres de ahí, sino enseñarles a ser mejores prostitutas. Es lo que ocurre con Douglas Fox, que se autodenomina "chico escort independiente", aparece a menudo en los medios hablando de los derechos de los trabajadores y las trabajadoras sexuales y de lo malo que es el feminismo.

Esto es lo que dice Huschke Mau de ese fenómeno que nos encontramos a nivel internacional: Que un patrón no tenga los mismos intereses que los trabajadores y las trabajadoras es algo obvio para la izquierda, excepto cuando se trata de prostitución. La idea de organizar "sindicatos de trabajadoras del sexo" es muy poderosa.

La mayoría de estos grupos forman parte en realidad de un lobby que pretende a toda costa legalizar todos los aspectos de la industria del sexo a través del etiquetado de la prostitución como "trabajo".

Y, sin embargo, la prostitución presenta unos índices de riesgos laborales que pocos trabajos tienen: Pues muchas de las organizaciones arriba mencionadas hacen justo lo contrario: Sólo dicen lo mucho que empodera estar en la prostitución, que es una verdadera liberación del patriarcado y una excelente manera de desafiar sus límites.

Dejadme que os diga que eso es algo que nunca vais a oír en la calle. Para ella, al día le faltan horas. De noche vende su cuerpo, y por las tardes tiene otro trabajo para poder acogerse a los derechos que no le corresponden como prostituta.

En similar situación se encuentran los trabajadores masculinos. En el caso de los mujeres, la actividad también ha aumentado, como muestra el ejemplo de la calle Montera. Para las trabajadoras del sexo no hay sanciones ni despidos. Simplemente, una puerta de salida. La opinión de Garizabal es totalmente la inversa.

Asegura son muy pocas las que, ejerciendo libremente el trabajo del sexo, desean abandonar esta no reconocida actividad porque necesitan el dinero para vivir. En Titania Compañía Editorial, S. Agradecemos de antemano a todos nuestros lectores su esfuerzo y su aportación. Prostituta en tiempos de crisis. Autor Sandra Remón Contacta al autor.

profesion mas antigua numero de prostitutas en el mundo Así, se evitan las tentaciones respecto de otras mujeres que sí son propiedad exclusiva de otro hombre. Treinta mil pesetas cobré por protagonizar con Tony Leblanc Los tramposos. Con asistencia del autor. Los actores iban en piraguas por el río, se detenían cuando veían un grupo de salvajes y hacían una representación delante de una audiencia que portaba arcos, flechas y lanzas. Conoce el significado de la piedra Kueka.

Una aritmética semejante acomete el protagonista de una conocida novela de Mario Vargas Llosa Pantaleón y las visitadoras , quien se ve ante la ciclópea tarea de organizar un servicio sexual itinerante que debía recorrer los distintos regimientos y destacamentos del ejército peruano.

Ante todo, y gracias al sapiente auxilio de una experta madama, el prolijo Pantaleón debe reconocer que la mayoría de los usuarios de tales prestaciones prefiere actos y servicios sexuales considerados por él como raros, inusuales o directamente estrambóticos o perversos y que casi nadie solicita un puro y simple coito.

El pago puede llegar a tener tanta importancia que hasta es capaz de sustituir el acto o la prestación propiamente sexual. En un film japonés, un hombre ya muy entrado en años concurre a un prostíbulo y una mujer se ríe de él y le quiere hacer ver que ya no puede, a lo cual el anciano responde, blandiendo el dinero destinado al pago, que sí puede; puede pagar y paga para seguir perteneciendo a la cofradía masculina.

Pero este modo matematizado y mercantilista de contemplar el problema dista de captar su fundamento y solamente intenta reglamentarlo estableciendo leyes de mercado que aseguren y normalicen su funcionamiento. El sistema de la prostitución tiene, entre otras, una finalidad bien determinada: La prostituta, entonces, se halla en un punto central del imaginario masculino en el que convergen muchas líneas.

Por otra parte ir a una casa de prostitución a pedir una cerilla no es nada normal. Regresé a mi pensión. Me tumbé en mi cama…soplé, y apagué la vela.

Pues ése soy yo. Yo interpreté a los diecinueve años. Fue mi primera oportunidad de interpretar a don Juan. Naturalmente, era lo suficientemente inconsciente para no concederle excesiva importancia, aunque en los primeros ensayos empecé a aterrarme. Me aprendí no sólo mi personaje, sino el de toda la obra de Zorrilla, y en verso. Mandaron la sastrería de Madrid y ahí empecé a envanecerme.

Siempre al que interpretaba a don Juan le daban el mejor traje, y sobre todo… la mejor espada. A pesar del tiempo transcurrido, recuerdo que estuve bastante bien, y lo sé porque en aquel momento en Zamora el crítico del periódico local era Gua, el gran humorista y mi gran amigo, con el que me sigue uniendo una gran amistad. Por cierto, el empresario del teatro se llamaba San Vicente. Entonces yo era muy pequeño, porque en los años cuarenta tener diecinueve años era ser, pero que muy pequeño.

La penuria de los años cincuenta en la revista. Durante muchos años actué en diversas compañías de revista. Por los años cincuenta empezaron a salir las medias llamadas de cristal, pero eran carísimas. El vestuario de las bailarinas —esto de bailarinas es un eufemismo— era absolutamente sorprendente. Los sombreros que utilizaban eran esas macetas de tamaño mediano de barro pintadas de colores con Titanlux. Tenían un fuerte barboquejo para que el peso no las hiciera caer.

Sobre un pequeño pantaloncito llevaban una especie de flecos confeccionados con bolsas de basura de diferentes colores, que con unas tijeras eran cortadas para darles esa forma de flecos. Con asistencia del autor. Las que casi siempre estaban en provincias eran las compañías modestas. Entonces se veía tanto teatro porque no existía la televisión y se hacía muy poco cine en nuestro país. Esto consistía en que, al final de la representación, los propios actores de la compañía recitaban versos, hacían juegos de manos, algunos hasta cantaban una canción de moda.

Pero había también otra novedad. El autor estaba en Madrid y no se le ocurriría ir a un pueblo perdido en el mapa de España. Pero todo estaba previsto. A uno de los actores de la compañía se le ponía unas gafas, un bigote, un buen traje, y al final de la representación salía a saludar haciéndose pasar por el autor.

Este truco siempre funcionaba bien, hasta que un día en que se representaba La dama boba salió el autor a saludar. Tres eruditos del pueblo, el boticario, el alcalde y el médico pusieron el grito en el cielo: Los actores ese día con lo que les arrojó el respetable tuvieron una opípara cena vegetariana, con los tomates, zanahorias y diversas verduras que les tiraron al escenario.

Esto sería en , recién terminada la guerra civil. Entonces había una costumbre que utilizaban todas las compañías de teatro: Felicitémonos por el final de esta guerra fraticida entre hermanos. Aquí en Tortosa como en toda España celebremos este hecho.

Es que Tortosa es un pueblo especial. Hubo un silencio total. Ni un aplauso, nada. Mi padre salió del escenario y le dijo a mi hermano José Luis Peliche: Mi hermano hizo una pausa y le contestó: Por los años cincuenta y sesenta existía un autor teatral llamado Ramón Torrado que escribía comedias muy comerciales pero que no gozaba de la simpatía de los intelectuales.

Uno de ellos dijo de dicho autor: Los fines de fiesta de los años cincuenta. Con la compañía de mis padres, Compañía Puchol-Ozores, estuvimos cinco meses consecutivos en el Teatro Pavón de Madrid, a cinco pesetas la butaca. Entonces la familia no teníamos casa en Madrid y vivíamos en una pensión en la calle Doctor Cortezo.

Un buen día a mitad de la canción le dio un ataque de tos La función debe continuar. Pasar el año nuevo en el escenario. También he pasado muchos años nuevos encima de un escenario en Madrid, y sobre todo en provincias.

El primer acto transcurre normalmente. El ritual de las doce campanadas, que es cuando entra el nuevo año, suele acontecer un poco antes de que termine el primer acto. Por megafonía se conecta siempre con Radio Nacional y hay una espera de unos minutos antes de que suenen las campanadas.

Llega el momento de las doce campanadas. Abrazos del respetable entre sí, y también entre los que estamos en el escenario. Sobre todo en provincias. Su alegría es desbordante, las conversaciones entre ellos se cruzan, se oyen risas y naturalmente no se enteran en absoluto de lo que decimos los que estamos encima del escenario Un día fue por el conocido Café Gijón y contó la triste historia de lo que le había ocurrido en la playa de Santander. Su hijo de siete años se estaba bañando en el mar y no sabe cómo ocurrió realmente, pero se ahogó.

Pidió a todos sus amigos que hicieran una colecta para pagar el entierro. Entre todos le consiguieron veinte mil pesetas. Exactamente al día siguiente Castañares paseaba por la calle con su hijo de siete años y se encontró con uno de los del Café Gijón que había organizado la colecta para el entierro del niño.

Lo saqué del agua, le hice la respiración artificial Este Castañares era un ser increíble. En los años sesenta se hizo empresario de una compañía, y sólo se le ocurrió ir al Amazonas.

No se sabe cómo consiguió una subvención del ministerio. Los actores iban en piraguas por el río, se detenían cuando veían un grupo de salvajes y hacían una representación delante de una audiencia que portaba arcos, flechas y lanzas.

Reinar después de morir , El místico , La dama boba , Hamlet. Incluso chocaban los escudos contra las lanzas para demostrar su contento. Iba a la Embajada del Reino Unido y le contaba al embajador que en el Teatro Español se iba a representar una obra de un célebre autor inglés y que los ingresos se destinarían a los huérfanos de los bomberos ingleses.

Él llevaba dos entradas, dos palcos al precio de cinco mil pesetas cada uno. Naturalmente el embajador, agradecido por el detalle para con los huérfanos de los bomberos ingleses, abonaba el precio con mucho agrado.

Castañares le recordaba el día y la hora de la representación: Esto mismo lo hacía con las embajadas de Francia, Alemania, Italia y cuantas había en Madrid. Entre el numeroso grupo de personas que allí se encontraban se oían estos comentarios de algunos embajadores que ya se habían dado cuenta de la estafa: La influencia exterior en el éxito de los estrenos.

Cuando se estrena una obra de teatro o una película hay infinidad de factores que influyen de una manera directa en el éxito: Siempre se buscan excusas cuando un estreno fracasa, pero esto no son excusas, esto ocurre, no muy frecuentemente, pero yo lo he podido vivir en mis propias carnes. La circunstancia de que estuvieran haciendo obras en la puerta del teatro, se dio aquí en Madrid hace varios años.

Justo frente al Teatro Infanta Isabel. Estaban levantando la acera y había que dar un tremendo rodeo para poder entrar en el teatro. Al día siguiente se estrenaba una obra Esa misma noche treinta obreros arreglaron la acera en seis horas exactamente. Este embuste le sirvió para poder estrenar, por cierto con un. Las cadenas de televisión. Holanda, con su floreciente industria sexual, tenía a todas luces un interés económico en obtener impuestos de ella.

Pero si la prostitución tenía que ser considerada una profesión, era fundamental que hubiera sindicatos, y así fue cómo la organización De Rode Draad El Hilo Rojo se convirtió en el primer sindicato de este tipo en el mundo.

Sietske Alkink, en el transcurso de una conferencia en , dijo que la demanda de prostitución disminuiría "ya que las mujeres casadas han mejorado mucho en cuestión de sexo". Actualmente trabaja en el Comité Internacional por los Derechos de las Trabajadoras y los Trabajadores del Sexo en Europa ICRSE , en el que -curiosamente- nos encontramos a menudo con los mismos políticos, universitarios y trabajadores sociales apareciendo una y otra vez y construyendo su carrera profesional a base de hablar del derecho a hacer algo que ellos personalmente no han hecho.

Dado que la industria del sexo ha aumentado en el mundo entero, el discurso del trabajo sexual ha adquirido un estatus hegemónico. Y así fue cómo segmentos de la izquierda y del movimiento feminista se tragaron el anzuelo de la propaganda con el plomo y el sedal: Resulta cuando menos extraño. Hace cien años, la lucha contra la prostitución era un asunto crucial tanto para el movimiento obrero como para el movimiento de las mujeres.

Los estibadores tenían claro que la prostitución condenaba a sus hermanas de la clase obrera a ser utilizadas por los hombres de clase alta y no estaban dispuestos a permitirlo. Por lo que se refiere al movimiento de las mujeres, lucharon contra la prostitución antes incluso de exigir el derecho al voto: La prostitución no ha cambiado. Sigue siendo la misma industria, los mismos hombres con dinero comprando mujeres pobres, la misma explotación, la misma violencia y la misma trata aquello que en el pasado se llamaba "trata de blancas".

Lo que cambió fue la etiqueta. Vi cómo se repetía siempre el mismo patrón: A veces, los grandes sindicatos contaban con una sección para las personas en situación de prostitución, como era el caso de CCOO en España o el sindicato Ver. Ni una sola persona en situación de prostitución se afilió a CCOO.

Igual de decepcionantes fueron los resultados de la regulación en Alemania: Huschke Mau, una superviviente alemana de la prostitución, escribió: Porque tenía miedo de que me preguntaran por qué ya no quería seguir trabajando como prostituta si era un trabajo como otro cualquiera.

0 thoughts on “Profesion mas antigua numero de prostitutas en el mundo

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *