Prostitutas en chile prostitutas haciendo la calle

prostitutas en chile prostitutas haciendo la calle

Antonella y Haly son prostitutas. Ejercen en un cabaret de la zona y tienen una visión bastante particular del tema. En ambos casos dicen, a cambio de seguridad. Por ejemplo, un servicio de sexo oral donde en un local se cobra entre 10 mil y 20 mil pesos, en la calle se puede encontrar en 5 mil.

Sin control, sin resguardo, sin seguridad. Esto mientras que por 40 mil o 50 mil pesos se puede contratar el servicio completo con una scort en un departamento privado. Antonella lleva 5 años ejerciendo el comercio sexual. Nadie en su familia sabe. Algunas dicen que cuidan enfermos de noche, otras que van de empleadas a otras ciudades.

Adolfo es dueño de un cabaret. Tiene entre 10 y 15 mujeres trabajando para él y concuerda en que hablar de un Barrio Rojo es una irresponsabilidad si sólo se busca concentrar el comercio sexual callejero en un solo lugar.

Guardando las proporciones, hace la misma comparación. El comercio ambulante le hace daño al comercio establecido, en el caso del comercio sexual callejero es lo mismo, afirma. El tipo les tiene departamento, les paga gimnasio, estilistas y finalmente ellas cobran cifras altísimas donde un porcentaje queda para él y el resto para ellas. También hay mujeres que se dedican en forma independiente a ofrecer sus servicios privados.

Adolfo agrega que antes de pensar en un Barrio Rojo, hay que legislar primero para regularizar y autorizar el ejercicio real del comercio sexual en locales, establecer reglas claras. Hay que darle seguridad a los negocios y a las mujeres que allí trabajen. Recién ahí se puede eliminar o reducir al menos el comercio sexual callejero, porque me imagino -dice- que ese es el objetivo de un Barrio Rojo, de lo contrario no tiene sentido. Una vez que eso ocurra, que esté todo regularizado, recién ahí podemos hablar de un Barrio Rojo.

Cafés con piernas, bailarinas exóticas, saunas, casas de masajes, incluso restaurantes que contratan prostitutas como meseras, pero todos saben que allí hay en su mayoría, prostitutas. Establecer un Barrio Rojo no es sólo concentrar el comercio sexual callejero en un solo lugar.

Así lo plantea el ex fiscal de delitos sexuales y ahora alcalde de Los Andes, Mauricio Navarro. Porque por una parte se reconoce la actividad pero no es posible -por ejemplo- otorgar patentes comerciales a locales porque tampoco se clarifica si esto corresponde a hechos reñidos con la moral y las buenas costumbres.

Dice el alcalde y ex fiscal que si se llegara a establecer un barrio rojo, podría eventualmente generarse a través de las herramientas territoriales, la prohibición de ejercer la actividad en otro lugar que no sea el establecido para esos efectos. En la actualidad el comercio sexual se condena cuando se generan tres factores: Así lo explica Navarro.

Sin embargo y a pesar de estas regulaciones, existen menores de edad que clandestinamente ejercen el comercio sexual. Así lo reconoce Zuliana Araya, concejal transgénero de Valparaíso. Una opinion similar tiene Haly, prostituta que accedió a contarnos algunos secretos nocturnos. Por ejemplo, que muchas menores de edad son abusadas sexualmente y finalmente terminan ejerciendo el comercio sexual. Al ser regularizada la actividad y catalogada formalmente como una actividad comercial, y al tratarse de una transacción de dineros, debiera hacerse un pago de impuestos.

Ahora bien, legislar y establecer parametros serios, no con la ambigüedad que hay hasta hoy, es fundamental. Por ejemplo se condena la prostitución, pero por otra parte por razones sanitarias se reconoce como actividad y se resguarda. Pero desde el punto de vista tributario, hay una especie de nube negra en torno al tema que debe ser regularizado, dice el alcalde. Sin considerar el factor valórico que va por otro carril de la discusión, dice, hay una falla de mercado.

El comercio sexual privatiza sus beneficios y socializa los costos. Por lo tanto sólo en base a estimaciones y considerando las tarifas en promedio de lo que se ofrece como ingresos en los avisos publicitarios, el país deja de percibir sólo por concepto de impuesto a la renta, mil dolares mensuales.

Algo así como 1. Para Zuliana Araya pagar estos tributos podría ser aceptado por las nuevas generaciones —como les llama— de trabajadores sexuales. Si bien las opiniones son divididas en este punto, en un tema donde sí concuerdan todos quienes consultamos es la previsión.

Lo complejo es que la prostitución esta asociada a efectos colaterales, como drogas, consumo excesivo de alcohol, etcétera. El problema es que como en Chile esa actividad no esta regulada, no tienen donde conseguir ese permiso. Lo mismo ocurre con los locales donde se ejercen estas actividades. Por eso es tan dificil enfrentarla, dice otro policia consultado.

El objetivo de esta película es mostrarla y enaltecer la figura de estas chicas. De la Fuente, que conoció Sierra Leona en , sabe que la herida de la violencia y la muerte en el país supura sin descanso: Las niñas estaban en círculo, una contra otra, contando aquellas pesadillas. Rabia, impotencia e incredulidad son las palabras que usa De la Fuente para describir el choque emocional que supuso verlas sonreír como niñas mientras relataban los pequeños infiernos por los que habían pasado.

Ese es exactamente el resumen que hace, pidiendo perdón con antelación por si la frase resulta cruda, Jorge Crisafulli: Desde hace años, las Misiones Salesianas recorren las calles de Freetown buscando a los menores huérfanos o abandonados, a los que pudieran ayudar.

Recuerda que era época de lluvias la primera vez que se topó con el grupo de Aminata; sobre ese suelo embarrado que levantaba gotas de fango al pisar, Crisafulli se acercó, espantando a los hombres que las rodeaban y en 15 minutos de conversación les explicó quién era, dónde trabajaba y qué les podía ofrecer: Al día siguiente, seis de las siete se presentaron en la casa.

Las llevaron al hospital, les dieron un plato de arroz que ellas quisieron repetir y, entonces, entraron en escena los peluches. Me di cuenta ahí, de forma clarísima: El trabajo de Don Bosco Fambul tiene varias ramas y es concienzudo y constante. Crisafulli explica que esta muerte no solo impactó emocionalmente en la vida del resto de las chicas que vivían con ella y que la vieron fallecer, sino que hay un efecto resorte que las empuja a pedir ayuda a los salesianos, que en la mayoría de ocasiones buscan de forma proactiva a las chicas.

Y cada viernes, al final del recorrido, donde tienen montado un pequeño stand, hay entre 70 y 90 niñas. Si yo les intento dar consejos También en esos pequeños recorridos se les insiste en la Line Child, una línea telefónica que funciona de forma ininterrumpida desde y que sirve para que cualquier menor llame para compartir y buscar solución a sus problemas.

En Don Bosco Fambul tienen ya algunos programas para aportarles esa base y formarlas profesionalmente: Lo que desde las misiones se llama reunificación y que ya han conseguido con éxito en casos.

Si las familias se enteran [las que todavía la tienen] las rechazan.

Guardando las proporciones, hace la misma comparación. El comercio ambulante le hace daño al comercio establecido, en el caso del comercio sexual callejero es lo mismo, afirma. El tipo les tiene departamento, les paga gimnasio, estilistas y finalmente ellas cobran cifras altísimas donde un porcentaje queda para él y el resto para ellas.

También hay mujeres que se dedican en forma independiente a ofrecer sus servicios privados. Adolfo agrega que antes de pensar en un Barrio Rojo, hay que legislar primero para regularizar y autorizar el ejercicio real del comercio sexual en locales, establecer reglas claras.

Hay que darle seguridad a los negocios y a las mujeres que allí trabajen. Recién ahí se puede eliminar o reducir al menos el comercio sexual callejero, porque me imagino -dice- que ese es el objetivo de un Barrio Rojo, de lo contrario no tiene sentido.

Una vez que eso ocurra, que esté todo regularizado, recién ahí podemos hablar de un Barrio Rojo. Cafés con piernas, bailarinas exóticas, saunas, casas de masajes, incluso restaurantes que contratan prostitutas como meseras, pero todos saben que allí hay en su mayoría, prostitutas. Establecer un Barrio Rojo no es sólo concentrar el comercio sexual callejero en un solo lugar. Así lo plantea el ex fiscal de delitos sexuales y ahora alcalde de Los Andes, Mauricio Navarro. Porque por una parte se reconoce la actividad pero no es posible -por ejemplo- otorgar patentes comerciales a locales porque tampoco se clarifica si esto corresponde a hechos reñidos con la moral y las buenas costumbres.

Dice el alcalde y ex fiscal que si se llegara a establecer un barrio rojo, podría eventualmente generarse a través de las herramientas territoriales, la prohibición de ejercer la actividad en otro lugar que no sea el establecido para esos efectos.

En la actualidad el comercio sexual se condena cuando se generan tres factores: Así lo explica Navarro. Sin embargo y a pesar de estas regulaciones, existen menores de edad que clandestinamente ejercen el comercio sexual. Así lo reconoce Zuliana Araya, concejal transgénero de Valparaíso. Una opinion similar tiene Haly, prostituta que accedió a contarnos algunos secretos nocturnos. Por ejemplo, que muchas menores de edad son abusadas sexualmente y finalmente terminan ejerciendo el comercio sexual.

Al ser regularizada la actividad y catalogada formalmente como una actividad comercial, y al tratarse de una transacción de dineros, debiera hacerse un pago de impuestos. Ahora bien, legislar y establecer parametros serios, no con la ambigüedad que hay hasta hoy, es fundamental.

Por ejemplo se condena la prostitución, pero por otra parte por razones sanitarias se reconoce como actividad y se resguarda. Pero desde el punto de vista tributario, hay una especie de nube negra en torno al tema que debe ser regularizado, dice el alcalde.

Sin considerar el factor valórico que va por otro carril de la discusión, dice, hay una falla de mercado. El comercio sexual privatiza sus beneficios y socializa los costos. Por lo tanto sólo en base a estimaciones y considerando las tarifas en promedio de lo que se ofrece como ingresos en los avisos publicitarios, el país deja de percibir sólo por concepto de impuesto a la renta, mil dolares mensuales. Algo así como 1. Para Zuliana Araya pagar estos tributos podría ser aceptado por las nuevas generaciones —como les llama— de trabajadores sexuales.

Si bien las opiniones son divididas en este punto, en un tema donde sí concuerdan todos quienes consultamos es la previsión. Lo complejo es que la prostitución esta asociada a efectos colaterales, como drogas, consumo excesivo de alcohol, etcétera.

El problema es que como en Chile esa actividad no esta regulada, no tienen donde conseguir ese permiso. Lo mismo ocurre con los locales donde se ejercen estas actividades.

Por eso es tan dificil enfrentarla, dice otro policia consultado. Ahora bien, las preguntas son simples: En Suecia la prostitución es considerada como un aspecto de la violencia masculina contra mujeres, niñas y niños. A esta estrategia se le suma una importante inyeccion de recursos en materia social para ofrecer una oportunidad distinta a quienes ejercen la actividad. Los primeros años no hubo resultados y las autoridades detectaron el problema.

Falta de fiscalización de las policías. Entonces se abocaron a capacitar en la materia a los agentes y al cabo de unos meses los resultados mejoraron. Esto se reafirma con un estudio encargado por el gobierno de Escocia a la Universidad de Londres respecto a la prostitución. Los resultados del modelo sueco para enfrentar la prostitución son elocuentes: Si es o no necesaria, si la ejercen o no personas morenas, si deben o no pagar impuestos, si es un problema real o no para la justicia, son preguntas importantes, pero no de fondo.

Nuestros comentarios son un espacio de conversación y debate. Recibimos con gusto críticas constructivas, pero nos reservamos el derecho a eliminar comentarios o bloquear usuarios agresivos , ofensivos o abusivos.

El objetivo de esta película es mostrarla y enaltecer la figura de estas chicas. De la Fuente, que conoció Sierra Leona en , sabe que la herida de la violencia y la muerte en el país supura sin descanso: Las niñas estaban en círculo, una contra otra, contando aquellas pesadillas. Rabia, impotencia e incredulidad son las palabras que usa De la Fuente para describir el choque emocional que supuso verlas sonreír como niñas mientras relataban los pequeños infiernos por los que habían pasado.

Ese es exactamente el resumen que hace, pidiendo perdón con antelación por si la frase resulta cruda, Jorge Crisafulli: Desde hace años, las Misiones Salesianas recorren las calles de Freetown buscando a los menores huérfanos o abandonados, a los que pudieran ayudar. Recuerda que era época de lluvias la primera vez que se topó con el grupo de Aminata; sobre ese suelo embarrado que levantaba gotas de fango al pisar, Crisafulli se acercó, espantando a los hombres que las rodeaban y en 15 minutos de conversación les explicó quién era, dónde trabajaba y qué les podía ofrecer: Al día siguiente, seis de las siete se presentaron en la casa.

Las llevaron al hospital, les dieron un plato de arroz que ellas quisieron repetir y, entonces, entraron en escena los peluches. Me di cuenta ahí, de forma clarísima: El trabajo de Don Bosco Fambul tiene varias ramas y es concienzudo y constante. Crisafulli explica que esta muerte no solo impactó emocionalmente en la vida del resto de las chicas que vivían con ella y que la vieron fallecer, sino que hay un efecto resorte que las empuja a pedir ayuda a los salesianos, que en la mayoría de ocasiones buscan de forma proactiva a las chicas.

Y cada viernes, al final del recorrido, donde tienen montado un pequeño stand, hay entre 70 y 90 niñas. Si yo les intento dar consejos También en esos pequeños recorridos se les insiste en la Line Child, una línea telefónica que funciona de forma ininterrumpida desde y que sirve para que cualquier menor llame para compartir y buscar solución a sus problemas. En Don Bosco Fambul tienen ya algunos programas para aportarles esa base y formarlas profesionalmente: Lo que desde las misiones se llama reunificación y que ya han conseguido con éxito en casos.

Si las familias se enteran [las que todavía la tienen] las rechazan.

prostitutas en chile prostitutas haciendo la calle

Prostitutas en chile prostitutas haciendo la calle -

Para Zuliana Araya pagar estos tributos podría ser aceptado por las nuevas generaciones —como les llama— de trabajadores sexuales. Pasa por intentar ofrecerles otras alternativas de empleabilidad, algo por lo cual ha luchado desde la agrupación Afrodita y ahora como autoridad comunal en Valparaíso, pero reconoce que también es difícil cuando muchas veces son quienes ejercen el comercio sexual, los que no quieren salir de esa actividad. Enfermó, fue violada y maltratada. El tipo les tiene departamento, les paga gimnasio, estilistas y finalmente ellas cobran cifras altísimas donde un porcentaje queda para él y el resto para ellas. Lo complejo es que la prostitución esta asociada a efectos colaterales, como drogas, consumo excesivo de alcohol, etcétera. Tiene entre 10 y 15 mujeres trabajando para él y concuerda en que hablar de un Barrio Rojo es una irresponsabilidad si sólo se busca concentrar el comercio sexual callejero en un solo lugar. También hay mujeres que se dedican en forma independiente a ofrecer sus servicios privados. Guardando las proporciones, hace la misma comparación. En ambos casos, no necesariamente son prostitutas. Ese es exactamente el resumen que hace, pidiendo perdón con antelación por si la frase resulta cruda, Jorge Crisafulli: Volver a la portada. Los primeros años no hubo resultados y las autoridades detectaron el problema. Falta de fiscalización de las policías.

0 thoughts on “Prostitutas en chile prostitutas haciendo la calle

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *