Servicios señoritas feministas prostitutas

servicios señoritas feministas prostitutas

Esa ley ya se venía trabajando en el Congreso, donde nosotras ya habíamos planteado que eliminar el consentimiento de la mujer nos sería muy perjudicial. Y como no había acuerdo sobre ese punto, siempre quedaba encajonado. Pero bueno, ahí en sesiones extraordinarias se aprobó.

Y la consecuencia es que hoy, para el Estado, todo es trata de personas. Muchos diputados y diputadas, a los cuales les hicimos ver que se estaba legislando sin la maduración en el debate político que merecía ese proyecto, hoy reconocen que no sabían las consecuencias de lo que estaban votando. Y nadie es veedor de lo que la policía hace.

Allanan sin orden judicial, les roban a nuestras compañeras el dinero recaudado y sus objetos de valor. Y en muchos casos, no sólo se clausuró el lugar y ellas quedaron en la calle, sino que también alguna quedó procesada como la supuesta regentora del lugar, la que explotaba a las otras.

Nos encontramos con situaciones de muchísimo abuso y muchísima arbitrariedad. Pero bueno, una de ellas llegó hasta el final y marcó el precedente de demostrar a la justicia que ella era trabajadora sexual autónoma y que era perseguida por los agentes del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y los operadores judiciales.

Y una jueza obligó al gobierno de la Ciudad a que deje de perseguirla, que deje de allanarle su vivienda que es también su lugar de trabajo.

Y que si el gobierno quiere ser el ente regulador de la prostitución, debe primero regularla como lo que es. Ese primer fallo demostró, justamente, que las políticas antitrata no diferenciaban entre trata y trabajo sexual, que se llevaban puesto todo. Criminalizaron el trabajo sexual y empujaron a una cantidad de compañeras a terminar trabajando en la clandestinidad.

La que antes tenía un departamentito y lo compartía con una compañera, ahora se quedó en la calle y tiene un perfil de Facebook. Ahí se contacta con los clientes y directamente pasa al encuentro en la casa del cliente o en un hotel, pero no tiene un lugar físico.

Y eso también dificultó a la organización con el alcance hacia nuestras compañeras. Antes podíamos visitarlas en el departamento, hablar con ellas, ver cómo ejercían su trabajo. Son un grupo de psicólogas y trabajadoras sociales que ingresan en el allanamiento para, en teoría, asistir a las víctimas. Por lo que nos han contado la mayoría de nuestras compañeras que pasaron por la entrevista con la psicóloga, son preguntas inquisidoras todo el tiempo.

Y son ellas las que elaboran el informe que llega al juez o al fiscal, y ese informe desestima totalmente que la decisión de las mujeres de ejercer la prostitución sea voluntaria. Nosotras decimos que ellas son las policías de la moral. Las compañeras pueden negarse a hacer la entrevista, pero ellas nunca les dicen que existe esa posibilidad, directamente las sientan y les comienzan a hacer esas preguntas que les imponen la figura de la víctima. Y si decidimos salir a hablar es, en parte, justamente para mostrar que no todo en el mercado sexual es igual, que hay otras historias posibles, de mujeres que decidimos hacer trabajo sexual como un proyecto laboral emancipatorio.

Y siempre remarco que nunca presentaría mi historia como representativa de todo un colectivo. Cada una tiene su historia, su recorrido. Lo que nos une a todas son las consecuencias de trabajar en la clandestinidad y la lucha por mejorar nuestras condiciones laborales y acceder a derechos.

El principal problema nuestro no es lo que la gente piensa: El gran problema nuestro es el estigma. Todos esos prejuicios de personas que juzgan, que señalan, que discriminan, se convierten en el estigma de ser puta, de hacer un trabajo que unos denigran y otros victimizan.

Se convierten en vivir muchos años de manera clandestina, mintiéndoles a las propias familias, creando un montón de barreras de ocultamiento: Y el miedo a que tu propia familia, tu propio entorno te excluya, no te acepte.

Yo creo que, hoy por hoy, ser abolicionista es estar a favor de que la policía persiga a todas las mujeres que quieren ejercer el trabajo sexual bajo cualquier modalidad. Es decir, nadie puede abiertamente avalar ese delito aberrante. Tanto Georgina como yo podemos ser consideradas víctimas de trata. De hacho, muchas veces quedan registradas compañeras como víctimas rescatadas cuando en realidad eran trabajadoras autónomas trabajando en un departamento que la policía allanó.

La abolición nunca va a suceder. Las trabajadoras sexuales también queremos que la trata de personas no exista. Ni que se le tenga que entregar parte de las ganancias a un tercero.

Es decir, estaban decidiendo sobre nosotras, pero sin nosotras. Durante mucho tiempo estuvimos dando vueltas en ese discurso de que las trabajadoras sexuales tenemos que combatir la trata.

Pero es como mucho ya, porque tenemos que luchar por nuestras condiciones laborales y también contra la trata. Sin clientes no hay plata ríen.

La verdad que eso fue toda una política de comunicación del anterior gobierno de intentar generar conciencia, que algunos sectores lo utilizaron para intentar penalizar al cliente de prostitución. Nosotras nos reunimos con ellos para decirles que era sumamente discriminatorio, que le estaban trabajando la culpa a los hombres con esos spots.

Los metían entre pausa y pausa en el medio de un mundial. Fue una jugada inteligente. Hay trata de personas en los talleres textiles y en los campos, donde trabajan pibes de seis años. La trata de personas existe porque hay una complicidad política, policial y judicial. Muchas veces las abolicionistas difunden estudios en los que se afirma que bajó el trabajo sexual. Lo que hizo el gobierno es limpiar las calles. Muchas llegan diciendo "me quedé sin lugar de trabajo.

Hoy, en , hay mujeres que van presas de uno a 60 días por ejercer en la calle. El trabajo sexual no es delito en Argentina, pero tampoco hay condiciones para realizarlo.

También creció la organización porque hoy por hoy hay otros medios donde las trabajadoras sexuales cuentan sus experiencias, algo que en el no existía. A nosotras nos escriben desde todo el país contando sus experiencias.

Hay una necesidad imperiosa de contar para romper un poco el cerco del discurso abolicionista que predominó durante mucho tiempo en este país, y que hizo que mucha gente eligiera taparse, esconder su verdadera actividad. Hay familias que lo aceptan y otras que no. Hay todo un estigma. El autónomo, en todas las modalidades que las mujeres decidan. De todas maneras, también es necesario revisar la legislación de cada provincia. Hoy en 12 de ellas tenemos prohibidos los cabarets. Share on Google Plus.

El pedido del plantel de la Selección argentina a Jorge Sampaoli. El mejor mochilero del mundo es marplatense y confiesa: Diez datos desconocidos sobre Francesc Orella, el intérprete de "Merlí". Las mejores fotos de la semana: La escoba de Guillermo Barros Schelotto en Boca: Viajeros y vacunas al Mundial: Desde el feminismo y la lucha obrera debemos tener una alternativa. El sindicalismo revolucionario debe hacerse potente en los sectores feminizados, como también lo es la prostitución. Desde la lucha por la vivienda hay que saber llegar a las mujeres víctimas de violencia machista para que rompan con la dependencia económica de los hombres.

Es necesario tener bloques de viviendas comunitarias en los que encontrar apoyo y alternativa habitacional. También es necesario apostar por que las prostitutas sindicadas que no dejen de ser prostitutas tengan sus propios sindicatos desde los que por lo menos mejorar sus condiciones laborales.

Por ejemplo, desde estos se podría hacer un filtro a los candidatos a clientes, dispuestos a pasar por un proceso formativo que habrían superado si el sindicato lo considerara, así como a ser grabados durante el servicio para garantizar mínimamente la seguridad de la trabajadora.

En los sindicatos las prostitutas también pueden recibir formación que les pueda ayudar en su día a día. Creo que la prostitución debe ser abolida, pero desde el feminismo y la sororidad.

Debemos crear lazos de apoyo mutuo entre mujeres, ser pedagógicas entre nosotras, ofreciéndonos alternativas. Debemos avanzar juntas en la lucha de clases y construir todas las estructuras que necesitemos. Ineso Militante de clase estudiantil y comunista libertaria.

Todavía me faltan muchos golpes de realidad. Hablando del feminismo de clase, yo creo que es equiparable a cualquier trabajo en el sistema capitalista.

Luego, habría que distinguir entre la prostitución como trabajo que una elige libremente antes que otro empleo y la trata. Bueno, ahí dejo los puntos de vista para futuros debates.

No es equiparable a cualquier trabajo en el sistema por sus raíces patriarcales. Es un trabajo de mujeres para satisfacer a los hombres. La existencia de este trabajo se sustenta en la sexualización femenina y dominio masculino. Para superar el sistema hay que acabar con toda segregación del trabajo. No tiene cabida en un régimen post-capitalista. A nivel colectivo, trata y prostitución "voluntaria" tienen la misma esencia: Las alternativas que da el sistema cuando las condiciones son nefastas, son muy limitadas si se quiere sobrevivir.

Fuera del mercado a esto se le llama violación. Comparto plenamente el comentario de Lusbert. Hay prejuicios morales muy evidentes contra las que deciden laburar con sus genitales y el resto de la clase explotada que usa otra parte del cuerpo.

De hecho siempre quedan fuera de esta contienda los que se "prostituyen" por placer y sin recibir un solo céntimo. Frente a toda esa moralina de entrepierna hay que rescatar al colectivo de mujeres que, lejos de los proxenetas o la trata sexual, en forma autónoma deciden cómo corno quieren ganarse los mangos. Pero el debate no es sobre moralismos, debe ser sobre la materialidad, No se trata de utilizar los argumentos liberales de "libre elección".

servicios señoritas feministas prostitutas

: Servicios señoritas feministas prostitutas

Servicios señoritas feministas prostitutas Prostitutas en puerto santa maria juegos de prostitutas
VIDEOS DE PUTSS PROSTITUTAS DOMICILIO BCN Prostitutas en castellon foro de prostitutas
Prostitutas horas santiago de compostela prostitutas de alicante Cada una de esas personas forman parte de la opresión que vivimos todos, excepto los privilegiados que no son perjudicados por sus políticas, ya que también conforman parte del poder. Cada una de esas personas forman parte de la opresión que vivimos todos, excepto los privilegiados que no son perjudicados por sus políticas ya que también conforman parte del poder. Pero es como mucho ya, porque tenemos que prostitutas arganda del rey calles prostitutas madrid por nuestras condiciones laborales y también contra la trata. Me ha sorprendido gratamente el artículo, pero lo que mas me ha llamado la atención es la falta de empatía de cierto sector del feminismo, que sigue empeñado en imponer sus criterios a todo el mundo incluso por encima de aquellas personas que pretenden libremente ejercer el derecho ha realizar con su vida lo que estimen oportuno. Hoy en 12 de ellas tenemos prohibidos los cabarets. También queda patente que modelos jurídicos vigentes como el régimen de autónomos o las sociedades servicios señoritas feministas prostitutas pueden constituir fórmulas adecuadas para la realidad actual.

Y eso refleja lo que venimos hablando: Sino explotadas… —Claro, tomarnos por víctimas: Es tratarnos como mujeres incapaces, infantilizar nuestras voces. Y me parece que eso, aunque provenga de un sector que se reconoce como feminista, es una actitud claramente machista. En se modificó en Argentina la ley que penaliza la trata de personas, y ahora ustedes no pueden decir que sus servicios sexuales son consentidos.

La ley anterior, del año , diferenciaba trata de personas de explotación laboral y de trabajo sexual autónomo. Los tres imputados quedaron sobreseídos y eso generó un clamor social que se tomó las calles.

Esa ley ya se venía trabajando en el Congreso, donde nosotras ya habíamos planteado que eliminar el consentimiento de la mujer nos sería muy perjudicial. Y como no había acuerdo sobre ese punto, siempre quedaba encajonado. Pero bueno, ahí en sesiones extraordinarias se aprobó. Y la consecuencia es que hoy, para el Estado, todo es trata de personas.

Muchos diputados y diputadas, a los cuales les hicimos ver que se estaba legislando sin la maduración en el debate político que merecía ese proyecto, hoy reconocen que no sabían las consecuencias de lo que estaban votando. Y nadie es veedor de lo que la policía hace. Allanan sin orden judicial, les roban a nuestras compañeras el dinero recaudado y sus objetos de valor.

Y en muchos casos, no sólo se clausuró el lugar y ellas quedaron en la calle, sino que también alguna quedó procesada como la supuesta regentora del lugar, la que explotaba a las otras. Nos encontramos con situaciones de muchísimo abuso y muchísima arbitrariedad. Pero bueno, una de ellas llegó hasta el final y marcó el precedente de demostrar a la justicia que ella era trabajadora sexual autónoma y que era perseguida por los agentes del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y los operadores judiciales.

Y una jueza obligó al gobierno de la Ciudad a que deje de perseguirla, que deje de allanarle su vivienda que es también su lugar de trabajo. Y que si el gobierno quiere ser el ente regulador de la prostitución, debe primero regularla como lo que es. Ese primer fallo demostró, justamente, que las políticas antitrata no diferenciaban entre trata y trabajo sexual, que se llevaban puesto todo.

Criminalizaron el trabajo sexual y empujaron a una cantidad de compañeras a terminar trabajando en la clandestinidad. La que antes tenía un departamentito y lo compartía con una compañera, ahora se quedó en la calle y tiene un perfil de Facebook.

Ahí se contacta con los clientes y directamente pasa al encuentro en la casa del cliente o en un hotel, pero no tiene un lugar físico. Y eso también dificultó a la organización con el alcance hacia nuestras compañeras. Antes podíamos visitarlas en el departamento, hablar con ellas, ver cómo ejercían su trabajo. Son un grupo de psicólogas y trabajadoras sociales que ingresan en el allanamiento para, en teoría, asistir a las víctimas.

Por lo que nos han contado la mayoría de nuestras compañeras que pasaron por la entrevista con la psicóloga, son preguntas inquisidoras todo el tiempo. Y son ellas las que elaboran el informe que llega al juez o al fiscal, y ese informe desestima totalmente que la decisión de las mujeres de ejercer la prostitución sea voluntaria.

Nosotras decimos que ellas son las policías de la moral. Las compañeras pueden negarse a hacer la entrevista, pero ellas nunca les dicen que existe esa posibilidad, directamente las sientan y les comienzan a hacer esas preguntas que les imponen la figura de la víctima. Y si decidimos salir a hablar es, en parte, justamente para mostrar que no todo en el mercado sexual es igual, que hay otras historias posibles, de mujeres que decidimos hacer trabajo sexual como un proyecto laboral emancipatorio.

Y siempre remarco que nunca presentaría mi historia como representativa de todo un colectivo. Cada una tiene su historia, su recorrido.

Lo que nos une a todas son las consecuencias de trabajar en la clandestinidad y la lucha por mejorar nuestras condiciones laborales y acceder a derechos. El principal problema nuestro no es lo que la gente piensa: El gran problema nuestro es el estigma. Todos esos prejuicios de personas que juzgan, que señalan, que discriminan, se convierten en el estigma de ser puta, de hacer un trabajo que unos denigran y otros victimizan.

Se convierten en vivir muchos años de manera clandestina, mintiéndoles a las propias familias, creando un montón de barreras de ocultamiento: Y el miedo a que tu propia familia, tu propio entorno te excluya, no te acepte. Contar tu historia y que tu familia, tus hijos, tus amigos, te acepten… eso no se compara con nada.

Yo lo viví en carne propia. Porque justamente su argumento es: Como diciéndome que si yo soy puta, quiero que mi hija sea puta, y después vengo por las sobrinas y las nietas. Y no entendés que esa mujer tiene que usar una careta porque hay discursos como el tuyo que predominan en un montón de espacios, y que recaen de tal manera sobre la vida de esa mujer que, en vez de poder contar quién es y mostrar la cara, tiene que taparse.

Se supone que si vos sos feminista y querés destruir el patriarcado, no vas a defender la carga moral que se le puso durante siglos a la maternidad. Para sus hijos, al mismo tiempo, también debe ser todo un tema cargar con ese discurso social: Para mí, la raíz de todo lo que recae sobre la trabajadora sexual tiene que ver con lo moral, con los prejuicios sexuales y también sociales que hay.

Y después, con el enorme desconocimiento de personas que dan cosas por hecho sin siquiera ponerse a pensar. Pero las complejidades que hay en esta actividad quedan simplificadas en abolir o penalizar al cliente.

Reconocemos que hay cierta desigualdad, no en la prostitución sino en el sistema en el que vivimos. Pero se sigue adjudicando todos los problemas sociales, culturales o económicos a la prostitución. Podríamos decir lo mismo de la empleada doméstica, una mujer pobre que limpia la casa de alguien rico, muchas veces en malas condiciones. Ahí se pidieron derechos laborales.

Las pocas mujeres que toman servicio de trabajadores sexuales lo hacen con mucha culpa. Eso reproduce los mandatos culturales que indican que cuando la mujer siente placer siempre tiene que sentir humillación. El sexo es algo que el hombre tiene ganado para su territorio y la mujer simplemente tiene que ceder y dar placer.

El hombre parece estar obligado a reforzar su sexualidad: Esa visión moral de la sexualidad hace que mucha gente se reconozca como abolicionista apelando al "asco". El asco no es un sentimiento legítimo para decir si un trabajo debe ser reconocido como tal o no.

Claramente con algunas cosas se generan diferencias. Creo que hay que traer al feminismo las voces de las verdaderas protagonistas. Hay otras feministas que hablan de prostitución y nunca se comieron un día en cana, no saben lo que es el estigma de ser puta. Eso de decir 'esta no puede hablar pobrecita, entonces yo hablo por ellas', es una actitud paternalista, maternalista.

Cuando caímos por primera vez al Encuentro de Mujeres, como lo hacen otros sindicatos, lo primero que nos dijeron es: Nos hacían un juicio de valores. Nuestro trabajo no es indigno, indignas son las condiciones en las que trabajamos, como muchos otros sectores. Yo creo que, hoy por hoy, ser abolicionista es estar a favor de que la policía persiga a todas las mujeres que quieren ejercer el trabajo sexual bajo cualquier modalidad. Es decir, nadie puede abiertamente avalar ese delito aberrante.

Tanto Georgina como yo podemos ser consideradas víctimas de trata. De hacho, muchas veces quedan registradas compañeras como víctimas rescatadas cuando en realidad eran trabajadoras autónomas trabajando en un departamento que la policía allanó. La abolición nunca va a suceder. Las trabajadoras sexuales también queremos que la trata de personas no exista. Ni que se le tenga que entregar parte de las ganancias a un tercero.

Es decir, estaban decidiendo sobre nosotras, pero sin nosotras. Durante mucho tiempo estuvimos dando vueltas en ese discurso de que las trabajadoras sexuales tenemos que combatir la trata.

Pero es como mucho ya, porque tenemos que luchar por nuestras condiciones laborales y también contra la trata. Sin clientes no hay plata ríen. La verdad que eso fue toda una política de comunicación del anterior gobierno de intentar generar conciencia, que algunos sectores lo utilizaron para intentar penalizar al cliente de prostitución. Nosotras nos reunimos con ellos para decirles que era sumamente discriminatorio, que le estaban trabajando la culpa a los hombres con esos spots.

Los metían entre pausa y pausa en el medio de un mundial. Fue una jugada inteligente. Hay trata de personas en los talleres textiles y en los campos, donde trabajan pibes de seis años. La trata de personas existe porque hay una complicidad política, policial y judicial.

Muchas veces las abolicionistas difunden estudios en los que se afirma que bajó el trabajo sexual. Lo que hizo el gobierno es limpiar las calles. Muchas llegan diciendo "me quedé sin lugar de trabajo. Hoy, en , hay mujeres que van presas de uno a 60 días por ejercer en la calle.

El trabajo sexual no es delito en Argentina, pero tampoco hay condiciones para realizarlo. También creció la organización porque hoy por hoy hay otros medios donde las trabajadoras sexuales cuentan sus experiencias, algo que en el no existía.

A nosotras nos escriben desde todo el país contando sus experiencias. Hay una necesidad imperiosa de contar para romper un poco el cerco del discurso abolicionista que predominó durante mucho tiempo en este país, y que hizo que mucha gente eligiera taparse, esconder su verdadera actividad.

Hay familias que lo aceptan y otras que no. Hay todo un estigma. El autónomo, en todas las modalidades que las mujeres decidan. De todas maneras, también es necesario revisar la legislación de cada provincia. Hoy en 12 de ellas tenemos prohibidos los cabarets. Share on Google Plus. El pedido del plantel de la Selección argentina a Jorge Sampaoli. El mejor mochilero del mundo es marplatense y confiesa: Diez datos desconocidos sobre Francesc Orella, el intérprete de "Merlí".

Las mejores fotos de la semana: La escoba de Guillermo Barros Schelotto en Boca: Viajeros y vacunas al Mundial:

Los metían entre pausa y pausa en el medio de un mundial. La primera apuesta por la legalización de la prostitución para que las mujeres que la ejercen puedan acceder a la seguridad social y así acabar con el estigma que llevan a cuestas. Esa visión moral de la sexualidad hace que mucha gente se reconozca como abolicionista apelando al "asco". Entonces cuando aparecemos nosotras como trabajadoras sexuales que decidimos serlo y exigimos derechos, buscan invisibilizar nuestras voces. La que antes tenía un departamentito y lo compartía con una compañera, prostitutas en valdepeñas prostitutas españolas xxx se quedó en la calle y tiene un perfil de Facebook. La mayor parte de ellas, trabajan de forma independiente, es decir:

0 thoughts on “Servicios señoritas feministas prostitutas

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *